En un mundo que necesita modelos de fe genuina, Dios levanta mujeres cuya vida enseña aun antes que sus palabras. Tito 2:3 revela el hermoso llamado de las mujeres maduras a ser 'maestras del bien': mujeres que, con su carácter, sabiduría y amor por la verdad, forman la próxima generación de creyentes. Este devocional nos invita a descubrir que el mayor sermón no siempre se predica desde un púlpito, sino desde una vida transformada por Cristo.
"a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra."
2 Timoteo 3:17