Examinar la motivación
Desarrollo del punto del día:
Una misma medicina puede darse con cuidado o arrojarse con desprecio. El motivo con que aconsejamos cambia la manera en que nuestras palabras llegan al corazón. Ayudar no es demostrar superioridad. Lleve esta verdad a una acción sencilla: Complete: “Quiero acompañar a una joven porque…”. Tache toda motivación de prestigio, control o curiosidad. No pierda de vista este peligro: presentarse como la mujer que tiene todas las respuestas.
Preguntas para escribir en la agenda:
- Recuerde una ocasión reciente relacionada con «examinar la motivación». ¿Qué hizo bien y qué necesita cambiar? Escríbalo.
- ¿Por qué debe evitar «presentarse como la mujer que tiene todas las respuestas»? Escriba una decisión sencilla que tomará hoy.
Conclusión:
La ayuda que nace del amor sirve; la que nace del orgullo termina dominando.
Oración:
Padre, limpia mis motivos. Que me acerque para servir y no para sentirme superior. Amén.