Celebración y compromiso permanente
Llegar al final de estos 30 días no significa terminar la tarea. Tito 2:3-5 describe una forma de vida: mujeres maduras que enseñan lo bueno y ayudan a otras a crecer en fidelidad a Dios.
Filipenses 1:6 — “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Hoy es un buen momento para mirar atrás, agradecer por lo aprendido y renovar el compromiso de seguir sirviendo.
Evaluación final:
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¿Cómo entendía hace 30 días lo que significa ser “maestra del bien”?
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¿Cómo lo entiendo ahora?
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¿Qué relaciones concretas he iniciado o profundizado?
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¿Qué fruto, aunque pequeño, he podido observar?
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¿Qué debo seguir desarrollando en mi carácter, conocimiento y servicio?
Gálatas 6:9 — “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
El fruto puede aparecer lentamente, pero la fidelidad nunca es inútil.
1 Corintios 15:58 — “Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”
Compromiso permanente:
Decide continuar enseñando con tu ejemplo, tus palabras, tu hospitalidad, tus consejos y tu oración, buscando siempre que la Palabra de Dios sea honrada.
Tito 2:3-5 — “…maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes…”
Para meditar:
Estos 30 días fueron una preparación. Ahora comienza el verdadero desafío: hacer de Tito 2 una práctica constante de vida.