Escribe una carta de ánimo a una mujer joven específica
Una manera hermosa de ser “maestra del bien” es dejar por escrito palabras que animen, orienten y fortalezcan espiritualmente a una mujer más joven.
1 Tesalonicenses 5:11 — “Animaos unos a otros, y edificaos unos a otros…”
Una carta de ánimo no necesita ser extensa. Puede reconocer virtudes, recordar una verdad bíblica, ofrecer una enseñanza nacida de la experiencia y estimularla a permanecer fiel al Señor.
Proverbios 25:11 — “Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene.”
Pablo utilizó sus cartas no solamente para enseñar doctrina, sino también para fortalecer personalmente a quienes servían con él:
2 Timoteo 1:6-7 — “Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti… Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”
Ejercicio práctico:
Escoge hoy a una mujer joven y escríbele unas palabras que incluyan:
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Algo bueno que hayas observado en ella.
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Una verdad bíblica que pueda fortalecerla.
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Una lección práctica que hayas aprendido.
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Una expresión sincera de ánimo para seguir creciendo en el Señor.
Hebreos 10:24 — “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.”
Para meditar:
¿Estoy usando mis palabras solamente para enseñar, o también para fortalecer el corazón de quienes vienen detrás de mí?