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Día 22

Discernir oportunidades para un servicio más formal

22 Aug 2026 Maestras del Bien
Tito 2:3-5; 1 Pedro 4:10; Santiago 3:1; Colosenses 3:16; Romanos 12:6-7
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Después de aprender, acompañar y enseñar de manera personal, quizá puedas considerar si existen oportunidades para servir de una forma más organizada: una clase de mujeres, un pequeño grupo de estudio o un espacio de acompañamiento espiritual.

Tito 2:3-5 — Las mujeres mayores deben ser “maestras del bien” y enseñar a las mujeres jóvenes.

No se trata simplemente de ocupar un lugar visible, sino de reconocer si tienes la madurez, preparación y disposición para servir a otras.

1 Pedro 4:10“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

También es importante reconocer que enseñar implica responsabilidad:

Santiago 3:1“Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.”

Por eso, antes de asumir una responsabilidad mayor, examina tus motivaciones, tu conocimiento de la Palabra y tu ejemplo de vida.

Colosenses 3:16“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría…”

Reflexión personal:

  1. ¿Tengo deseo genuino de servir y no simplemente de ser reconocida?

  2. ¿Estoy creciendo en conocimiento bíblico y buen ejemplo?

  3. ¿Existen mujeres a quienes podría beneficiar mediante una enseñanza más organizada?

  4. ¿Estoy dispuesta a prepararme responsablemente antes de enseñar?

Para meditar:
No busques simplemente una posición; busca una oportunidad para servir fielmente con aquello que Dios ha puesto en tus manos.

Romanos 12:6-7“…si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza.”

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Foto Autor

Escrito por
Luis Felipe Torres Muñoz

Caminando en la fe desde el año 1999, Luis Felipe Torres ha dedicado gran parte de su vida al servicio del Reino de Dios. Con un profundo llamado a la enseñanza, ha tenido el privilegio de predicar la Palabra en diversas congregaciones a lo largo de Colombia y a través de plataformas digitales, alcanzando a personas en diferentes latitudes. Su mayor ministerio es su familia; está felizmente casado con Juliana Arboleda y es padre de dos hijos, Maria Camila y Juan Felipe. Actualmente, se encuentra en un proceso constante de crecimiento espiritual, enfocado en construir un conocimiento sólido y profundo de las Sagradas Escrituras para servir con mayor fidelidad a la obra del Señor. Luis Felipe combina su vocación ministerial con su profesión como Ingeniero de Sistemas, viendo en la tecnología una herramienta para extender el mensaje de esperanza.