Una vida que no puede ser acusada legítimamente
Pasajes clave
1 Timoteo 3:2 (RVR1960)
“Pero es necesario que el obispo sea irreprensible…”
Tito 1:6 (RVR1960)
“El que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes…”
Desarrollo
Pablo comienza la descripción del obispo con una palabra que establece una exigencia fundamental: “irreprensible”. No está hablando de un hombre perfecto, sin pecado ni posibilidad de equivocarse. Está describiendo a un hombre cuya vida no está sometida a una acusación legítima que lo descalifique para cuidar de la iglesia.
El término griego es ἀνεπίλημπτος (anepílēmptos), relacionado con la idea de no ser tomado o agarrado para una acusación. Por eso puede traducirse como irreprensible, irreprochable, intachable, no expuesto a censura. La idea no es que nadie pueda hablar contra este hombre, sino que una acusación justa no encuentre fundamento en su conducta.
Esto es particularmente importante porque Pablo coloca este requisito antes de los demás. El carácter general del hombre debe ser examinado antes de considerar sus capacidades. No basta con que conozca las Escrituras, tenga deseos de servir o sea respetado por algunos hermanos. Su vida debe poder ser examinada.
En el mismo sentido, Pablo escribe en Tito 1:7: “Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios”. El obispo es un administrador de algo que no le pertenece. Por eso su conducta debe corresponder a la confianza que Dios ha puesto en él.
La iglesia no necesita hombres perfectos; necesita hombres fieles, cuya vida no contradiga aquello que profesan y enseñan.
Irreprensible comienza, entonces, con una vida abierta al examen de Dios y de los hombres.
Preguntas de reflexión
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¿Podría mi conducta ser examinada sin encontrar en ella una acusación legítima que contradiga mi profesión de fe?
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¿Estoy confundiendo “nadie es perfecto” con una excusa para tolerar faltas graves de carácter?
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¿Mi vida privada confirma o contradice lo que enseño públicamente?
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¿Estoy dispuesto a permitir que la Palabra de Dios examine aquellas áreas que prefiero ocultar?
Compromisos
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Hoy me comprometo a examinar mi vida a la luz de la Palabra de Dios.
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Hoy me comprometo a no justificar conductas que contradigan mi profesión cristiana.
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Hoy me comprometo a recibir con humildad la corrección bíblica.
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Hoy me comprometo a procurar una vida que pueda ser examinada sin temor.
Conclusión
Ser irreprensible no significa ser incapaz de pecar, sino vivir de tal manera que no exista una acusación legítima que destruya nuestro testimonio. Para quien aspira al obispado, esta cualidad no es opcional: “es necesario que el obispo sea irreprensible”. Antes de cuidar de las almas de otros, el hombre debe permitir que Dios examine la suya.
Pasaje para memorizar
“Pero es necesario que el obispo sea irreprensible…”
1 Timoteo 3:2a (RVR1960)
¿Por qué memorizarlo?
Porque estas palabras establecen desde el principio que Dios exige un carácter probado en quien ha de asumir la responsabilidad de cuidar Su iglesia.