El deseo de servir nunca reemplaza los requisitos de Dios
Pasajes clave
1 Timoteo 3:1-2 (RVR1960)
"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible..."
Desarrollo
El capítulo comienza reconociendo algo hermoso: desear servir como obispo es una buena aspiración. Dios aprueba el anhelo de cuidar Su pueblo cuando nace de un corazón humilde y dispuesto.
Sin embargo, inmediatamente Pablo añade: "Pero es necesario...". Esa pequeña expresión establece un equilibrio fundamental. El deseo, por noble que sea, nunca basta por sí solo. Después del anhelo vienen las condiciones establecidas por Dios.
En ocasiones, una congregación puede sentirse agradecida por un hermano dispuesto a servir. Su entusiasmo, experiencia o fidelidad durante muchos años pueden hacer pensar que es la persona indicada. No obstante, la Escritura nos recuerda que el deseo debe ir acompañado del carácter que Dios exige.
Este principio también se aplica a todos los creyentes. Las buenas intenciones jamás sustituyen la obediencia. En la vida cristiana no basta querer hacer la voluntad de Dios; debemos hacerlo conforme a Su Palabra.
El "es necesario" protege tanto a la iglesia como al propio candidato. Evita que un hombre asuma una responsabilidad para la cual aún no ha sido preparado por el Señor. La paciencia para esperar el tiempo de Dios también es una evidencia de madurez espiritual.
El verdadero siervo de Cristo no exige un lugar de liderazgo. Permite que su vida sea examinada por la Palabra y acepta con humildad el tiempo y la voluntad de Dios.
Preguntas de reflexión
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¿Valoro más el deseo de servir o el carácter que Dios demanda?
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¿Estoy dispuesto a esperar el tiempo de Dios para cualquier servicio?
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¿He confundido entusiasmo con preparación espiritual?
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¿Acepto con humildad que Dios tiene el derecho de decir cuándo y cómo debo servir?
Compromisos
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Hoy me comprometo a cultivar el carácter antes que buscar responsabilidades.
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Hoy me comprometo a servir con humildad, aun cuando nadie vea mi trabajo.
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Hoy me comprometo a someter mis aspiraciones a la voluntad de Dios.
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Hoy me comprometo a permitir que las Escrituras examinen mi vida.
Conclusión
El deseo de servir es precioso delante de Dios, pero nunca puede separarse de la obediencia. Cuando Pablo dice: "Pero es necesario", nos enseña que el llamamiento al liderazgo siempre debe caminar de la mano con un carácter aprobado por el Señor.
Pasaje para memorizar
"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea."
1 Timoteo 3:1 (RVR1960)
¿Por qué memorizar este texto?
Porque nos recuerda que Dios honra el deseo sincero de servir, pero también nos prepara para comprender que todo servicio debe ejercerse conforme a Sus requisitos y no únicamente conforme a nuestros anhelos.