Volver al Camino
Día 6

Hoy es el día para volver al Señor

08 Aug 2026 Arrepentimiento
Isaías 55:6-7
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Lectura bíblica

Isaías 55:6-7 (RVR1960)

"Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar."

Versículos complementarios

  • 2 Corintios 6:2
  • Lucas 15:20-24
  • Apocalipsis 2:5

Devocional

A lo largo de estos días hemos reflexionado sobre una pregunta que ha inquietado a muchos creyentes: ¿es válido el arrepentimiento en el lecho de muerte? El estudio bíblico no responde con una afirmación simplista ni con una negación absoluta. En lugar de ello, dirige nuestra mirada hacia el corazón de Dios y hacia la naturaleza del verdadero arrepentimiento.

Hemos aprendido que solamente Dios conoce si el arrepentimiento de una persona es auténtico. Él es quien escudriña las motivaciones más profundas y sabe si existe una decisión sincera de abandonar el pecado o únicamente el temor ante la muerte. Esa evaluación no corresponde a los hombres, sino al Señor, quien juzga con perfecta justicia y perfecta misericordia.

Pero el propósito principal de esta enseñanza nunca fue alimentar la curiosidad sobre los últimos momentos de una persona. El verdadero propósito es mucho más práctico: llamarnos a responder al Evangelio hoy.

Cada día que despiertas es una nueva manifestación de la paciencia divina. Dios todavía te concede tiempo para amar a tu familia, reconciliarte con quienes has ofendido, abandonar el pecado, fortalecer tu comunión con Él y servir en Su reino. No sabes cuántas oportunidades más tendrás, pero sí sabes que hoy tienes una.

El hijo pródigo no esperó hasta el último instante para volver. Cuando comprendió su condición, se levantó y emprendió el camino hacia la casa del padre. Y mientras aún estaba lejos, su padre corrió a recibirlo. Ese sigue siendo el corazón de Dios. Él recibe con gozo a quien regresa con un arrepentimiento verdadero y una disposición sincera para obedecer.

Si eres un cristiano que se ha apartado, vuelve hoy. Si hay pecados ocultos que necesitan ser confesados, hazlo hoy. Si debes restaurar relaciones, comienza hoy. Si has estado viviendo una fe superficial, busca nuevamente el rostro del Señor.

No vivas esperando una oportunidad futura para reconciliarte con Dios. La oportunidad que Él promete es el presente. El mañana pertenece al Señor; el hoy es el tiempo que Él ha puesto en tus manos.

Que este devocional termine con una convicción firme en tu corazón: el arrepentimiento verdadero no es el último recurso del pecador desesperado, sino la respuesta diaria del discípulo que ama a Cristo y desea caminar cada vez más cerca de Él.


Preguntas para reflexionar

  1. ¿Qué decisión espiritual he estado posponiendo?
  2. ¿Estoy viviendo preparado para encontrarme con el Señor en cualquier momento?
  3. ¿Mi vida refleja un arrepentimiento continuo o solamente momentos de remordimiento?
  4. ¿Hay alguna relación que necesito restaurar hoy?
  5. ¿Qué cambios concretos haré después de terminar este devocional?

Compromisos para hoy

  • Buscaré al Señor mientras tengo oportunidad.
  • Viviré cada día en constante arrepentimiento y comunión con Cristo.
  • No permitiré que el pecado eche raíces en mi corazón.
  • Compartiré con otros el llamado urgente del Evangelio.
  • Caminaré con la certeza de que la gracia de Dios me llama a una vida de obediencia.

Versículo para memorizar

2 Corintios 6:2

"Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación."

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Foto Autor

Escrito por
Luis Felipe Torres Muñoz

Caminando en la fe desde el año 1999, Luis Felipe Torres ha dedicado gran parte de su vida al servicio del Reino de Dios. Con un profundo llamado a la enseñanza, ha tenido el privilegio de predicar la Palabra en diversas congregaciones a lo largo de Colombia y a través de plataformas digitales, alcanzando a personas en diferentes latitudes. Su mayor ministerio es su familia; está felizmente casado con Juliana Arboleda y es padre de dos hijos, Maria Camila y Juan Felipe. Actualmente, se encuentra en un proceso constante de crecimiento espiritual, enfocado en construir un conocimiento sólido y profundo de las Sagradas Escrituras para servir con mayor fidelidad a la obra del Señor. Luis Felipe combina su vocación ministerial con su profesión como Ingeniero de Sistemas, viendo en la tecnología una herramienta para extender el mensaje de esperanza.