Aprender a manejar el rechazo o la indiferencia
Realidad que debes aceptar: No todas las mujeres jóvenes recibirán tu enseñanza con gratitud inmediata. Algunas pueden ignorarte, rechazarte, o mostrarse indiferentes.
Preparación emocional: Lee y medita en:
1 Corintios 3:6-7 — "Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento."
Principio liberador: Tu responsabilidad es sembrar fielmente. El resultado final — si la semilla germina y crece — depende de Dios, no de tu esfuerzo perfecto.
Ejercicio práctico: Si has experimentado rechazo al intentar enseñar a alguien, entrégalo a Dios en oración hoy. No dejes que el rechazo te silencie permanentemente.