Preparar mi corazón para ser vulnerable
Reflexión importante: Enseñar efectivamente requiere vulnerabilidad, no perfección aparente.
Ejercicio: Escribe honestamente sobre un error o fracaso de tu pasado del cual aprendiste una lección valiosa.
Práctica: Practica cómo compartirías esta experiencia con una joven, no como "mira lo mal que hice" sino como "esto me enseñó algo que quiero ahorrarte a ti".
Escritura: 2 Corintios 1:4 — "el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios."